CANCÚN A plena luz de la mañana de este martes y a escasos metros de la sede de la Fiscalía General de la República, fue localizado el cadáver de un hombre, embolsado y envuelto en una cobija.
Vecinos de la zona, acostumbrados al bullicio cotidiano, jamás imaginaron que su primer café del día vendría acompañado de patrullas y cinta amarilla. Policías municipales confirmaron lo que nadie quería ver: un cadáver abandonado.
El cuerpo, según los primeros informes, presentaba huellas de violencia e impactos de bala. La ubicación del hallazgo fue en las inmediaciones de lo que fue un supermercado.
Peritos forenses de la Fiscalía General del Estado acudieron para procesar la escena y trasladar el cuerpo a la morgue de la ciudad. Hasta el momento, la víctima no ha sido identificada.

